¿Qué es la demencia senil?

Seguro que has escuchado a algún compañero hablar de esta enfermedad, o quizá algún familiar cercano tuyo esté siendo tratado para paliar los efectos de la demencia, o quizá conoces a alguna cuidadora de demencia. Pero hay cierto desconocimiento en la sociedad sobre lo que es la demencia senil, qué efectos tiene y cómo combatirla. Cuanta más informados estemos mejor podremos hacerle frente y ponerle freno.

¿Qué es la demencia senil?

La demencia senil es desde un punto de vista médico el deterioro de las funciones intelectuales y cognitivas de una persona. Este deterioro es severo y afecta a sus actividades rutinarias y a sus relaciones con otras personas. Es muy frecuente que la demencia senil la encontremos en personas mayores, de ahí que cuando uno envejece sea más frecuente el tener compañeros con esta patología.

Cuando diagnostican a un familiar una caso como este lo primero que hacemos es querer saber el número de personas que tienen un cuadro similar para ser capaces de buscar una forma de afrontar la enfermedad de forma conjunta. Bueno, desgraciadamente, la demencia senil afecta a un gran número de personas en el mundo, concretamente a algo más de 50 millones de personas en todo el mundo, de acuerdo a los informes de la Organización Mundial de la Salud.

En la población que supera los 65 años de edad la prevalencia de la demencia se sitúa entre un 5% y un 9%, estos porcentajes alcanzan el 50% si hablamos de personas con edades superiores a los 90 años. La demencia afecta en mayor medida al sector femenino que al masculino, lo que es debido a la que la esperanza de vida la mujer es superior a la del hombre

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Los estudios dan cifras alarmantes ya que para el año 2050 habrá más de 152 millones. En la actualidad en España el número de casos de demencia senil se sitúa en los 900.000 afectados. El coste por tratar a una persona con demencia en nuestro país asciende hasta los 30.000€/año, por ello y en vistas a la evolución de esta realidad Organismos internacionales animan a los estados a crear un plan contra las diferentes tipologías de demencia.

¿Síntomas de la demencia?

Los síntomas de la demencia van parejos a su evolución. Al principio los síntomas serán menos graves, pero estos irán volviéndose más severos conforme pase el tiempo. Es fundamental el tratar la enfermedad con la mayor celeridad posible para mitigar su evolución.

Conforme la enfermedad evoluciona menos autónoma será la persona afectada y más necesaria será la presencia de una cuidadora.

Primeros síntomas de la demencia

Durante esta primera fase, la persona afectada por la demencia conservará su independencia de forma general. Sí es cierto que se notará que aparecen pequeños detalles que hacen sospechar que algo está pasando.

El enfermo empezará a tener leves pérdidas de memoria, pequeños olvidos, algunos lápsus… Pensemos en una persona mayor que olvida momentáneamente el nombre de sus nietos o donde ha dejado las gafas hace escasos segundos.

Lo más normal es que cuando comiencen a aparecer estas pequeñas “peculiaridades” el círculo familiar y el propio afectado justifiquen estos pequeños despistes al propio proceso de envejecimiento.

Síntomas fase inicial de la demencia

En esta fase la persona mayor intentará, sin mucho éxito, ocultar los síntomas que empiezan a aparecer. Es frecuente, y todos estamos familiarizados, el que la persona afectada comience a desorientarse en lugares conocidos, olvidar rostros de amigos y familiares, e incluso tareas del día a día se volverán muy difíciles. Algunos síntomas característicos de esta fase:

1. Patrones de sueño alterados:
Los mayores con demencia ven alterados sus patrones de sueño, y esto hace que se vuelvan irascibles, se encuentren desanimados y en ocasiones caigan en periodos de depresión.

2. Dificultad al expresarse:
Es frecuente, en esta fase inicial de la enfermedad, que la persona mayor olvide ciertas palabras y le cueste mucho más expresarse. Es bueno realizar ejercicios cognitivos para reforzar el uso del lenguaje.

3. Falta de higiene y aislamiento:
Las personas afectadas tienden a descuidar su higiene y a aislarse socialmente. Esto al final provoca mucha desconfianza y algunos afectados pueden terminar por volverse paranoicos. Por ello es siempre bueno evitar el aislamiento de nuestros mayores.

Una vez se constatan estos efectos es bueno acudir al médico para que sea este profesional el que prescriba la medicación oportuna y haga saber la evolución del mayor a sus allegados. A partir de este momento será necesario que la persona mayor esté siempre acompañada. Preferiblemente esa compañía la prestará un familiar, pero si por temas laborales no es posible, será aconsejable contar con la ayuda de una cuidadora de personas mayores especializada en demencias. La labor de esta cuidadora será estar pendiente de que no ocurra ningún accidente durante la realización de tareas diarias.

Síntomas fase avanzada de la demencia

Cuando la demencia senil avanza y se hace más severa, la persona mayor dependiente necesitará de una cuidadora para poder vivir. Ya que si no cuenta con esa ayuda externa el afectado no podrá continuar con su vida. Llegados a este punto de la enfermedad los síntomas que pueden aparecer son:

1. Desconocimiento absoluto:
Llegados a este grado, el mayor demente no reconoce a ninguno de sus familiares, ni a sus hijos, ni nietos… y lo que es más grave, en ocasiones, cuando se mira al espejo no reconoce ni su rostro. Esto produce angustia y ansiedad.

2. Incapaz de mantener relaciones:
Debido a la incapacidad de reconocer rostros y al deterioro grave de la memoria, la persona afectada será incapaz de mantener una conversación y lo máximo que logrará decir el enfermo será alguna frase suelta. Finalmente, el afectado no será capaz tampoco de sonreír.

3. Estado físico y otras enfermedades:
Todo esto supone que el mayor afectado estará encamado. Al estar encamado se generan otras enfermedades como la neumonía o las infecciones por úlceras. Por ello habrá que estar pendiente del mayor en todo momento.

Llegados este punto de la enfermedad se debe ser realista y contar con ayuda externa de profesionales. Los familiares llegados este momento no tienen ni los conocimientos apropiados para tratar a una persona con esta patología tan avanzada, ni el tiempo necesario para prestar unos buenos cuidados; por ello la mejor solución es contar con la ayuda de una cuidadora especializada en demencias.

¿Qué necesitas?

¿Causas de la demencia?

El deterioro cognitivo es debido a que las células cerebrales envejecen, pero la patología de la demencia no es en sí misma una enfermedad, sino más bien el resultado o condición causada por varias enfermedades al mismo tiempo.

Hay una serie de enfermedades que siempre van asociadas y acompañan a la demencia senil. Podríamos enumerar las siguientes:

Alzheimer: Es un tipo de demencia de carácter progresivo y crónico. Esta enfermedad elimina las neuronas y termina por destruir las habilidades intelectuales y sociales de nuestros mayores. La enfermedad del Alzheimer es la causa principal, más de un 50%, de todos los casos de demencia senil.

Demencia vascular: Es una enfermedad de carácter progresivo y permanente que daña el funcionamiento del cerebro. La causa de esta enfermedad es, entre otras, el Ictus. Los daños son notorios en la memoria, en el comportamiento de los afectados y en la forma de expresarse.

Parkinson: Esta enfermedad es crónica y degenerativa, que afecta a todas las capacidades de los mayores. Un elevado número de mayores tiene la enfermedad del parkinson.

Enfermedad de Huntington: Es una enfermedad que hace que se degeneren y pierdan operatividad ciertas partes del cerebro de los enfermos. Es una enfermedad con un claro componente genético.

Demencia por cuerpos de Lewy: Hay unos cuerpos que se denominan cuerpos de Lewy, que se encuentran en el cerebro, que se acumulan en determinadas partes del cerebro lo que afecta a las capacidades cognitivas del cerebro.

Varias: Existen otras enfermedades que pueden causar demencia senil como algún tipo de lesión que ocurra en el cerebro, la propia ELA…

¿Combatir la demencia?

Desgraciadamente a día de hoy no se conoce cura para las causas principales de la demencia senil. Es importante que el afectado siempre está controlado por un especialista y atendido.

Existen fármacos, que, prescritos en las dosis correctas, ayudarán al mayor a no empeorar su estado y lograrán ralentizar el avance de la enfermedad. En ocasiones algunos pacientes se automedican, no respetan las dosis prescritas… y eso hace que la enfermedad avance en lugar de estancarse. Siempre se debe consultar a un doctor para que prepare un tratamiento para el paciente en concreto.

Mucho se ha investigado sobre posibles terapias alternativas a los fármacos en pacientes que sufren demencia y sí se ha logrado descubrir terapias que no comportan fármacos que ayudan a ralentizar el avance de la enfermedad. Algunas podrían ser: musicoterapia, terapia con animales domésticos, terapia con sesiones de fisioterapia o terapia que incluyan ejercicios de estimulación cognitiva.

¿Cuidar la demencia?

Como hemos recogido con anterioridad, aún no se conoce cura para esta enfermedad que es la demencia senil. Es más, la evolución de la enfermedad nunca es positiva, siempre empeora progresivamente.

En todas las enfermedades que afectan a las personas mayores el contar con un cuidador profesional siempre es recomendable, pero en esta situación de demencia es necesario. El papel que tendrá un buen cuidador será el atender y ralentizar el avance progresivo de la enfermedad.

Muchos familiares, con la mejor de las voluntades, intentan cuidar por ellos mismos a sus seres queridos que tienen demencia senil. En un primer momento, durante una primera etapa esto es posible, pero más tarde cuando la demencia se aproxima a una fase avanzada esto se vuelve mucho más complicado. Los familiares experimentarán emociones de angustia, desamparo y ansiedad al ver a sus mayores en esa situación, por ello es mejor contar con ayuda de una persona profesional externa, una cuidadora.

El trabajo de un cuidador que atienda a un afectado por demencia no es sencillo. Pongamos cómo debería ser esa persona que cuide al mayor dependiente:

Carácter: Deberá ser capaz de transmitir cariño, al mismo tiempo que ser firme en los cuidados y estar siempre pendiente guardando la autonomía del mayor.

Tareas: Al encontrarnos en un estado avanzado de la demencia la persona mayor será probablemente 100% dependiente. Esto implicará que el cuidador deberá realizar las tareas diarias del hogar como cocinar o limpiar, al mismo tiempo que las tareas diarias del mayor como vestirse, ducharse o incluso moverse.

¿Podemos ayudarte?

¿Ayuda contra la demencia?

Desgraciadamente las ayudas públicas para cuidar a un familiar mayor son pocas y tardan tiempo en llegar. De todas maneras, dejando a un lado la parte económica, hay ciertas pautas que sí podemos realizar los familiares y que ayudarán en los cuidados.

Es importante, si se dispone del tiempo y de la paciencia necesaria, que los cuidados sean provistos durante la primera etapa por un familiar. A los mayores lo que más les ayuda en su día a día es estar en su casa y ser atendidos por sus familiares que les estiman. Además, el familiar podrá controlar su evolución de primera mano y podrá ser parte de sus éxitos gracias a la estimulación de sus capacidades mentales con ejercicios de estimulación cognitiva.

Llegados a una fase avanzada de demencia los cuidados deberán ser provistos por cuidadores profesionales. Estos cuidadores profesionales tienen conocimientos y experiencia para tratar de la forma correcta a los ancianos con demencia. Además, no tienen ese parentesco que existe entre familiares, lo que les ayudará a ser más profesionales en su trabajo y les afectará menos anímicamente la evolución del mayor.

Hay empresas especializadas en cuidados de personas con demencias, como Cuidado mayor, que cuentan con experiencia y son competentes. Nosotros contamos con un gran número de cuidadoras especializadas en casos de demencia en ancianos, que sabrán cuidar y atender estupendamente al mayor.

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En ocasiones los familiares nos vemos en la obligación de querer abarcar mucho y controlar todo. Esa es una mala actitud cuando hablamos de cuidados. Los familiares debemos estar bien, atendidos por nosotros mismos, para ser capaz de reflejar esa paz y tranquilidad a nuestro mayor con demencia.

En muchas ocasiones los familiares intentamos cuidar a nuestro mayor, sin dejar de lado otras tareas, eso nos estresa, y ese estrés lo transmitimos al mayor haciendo que empeore su estado.

¿Cuidado mayor y la demencia?

Cuidado mayor es una empresa de cuidados a domicilio y por supuesto tenemos cuidadoras especializadas en cuidados a mayores con demencia. Tenemos una base muy amplia de cuidadoras especializadas por patologías. Nuestros cuidadores son grandes profesionales. Profesionales vocacionales que buscan ayudar a los más necesitados en su día a día.

Además, en Cuidado mayor gestionamos todos los trámites administrativos para que las familias no tengan que preocuparse de nada. Su tarea es únicamente disfrutar con su mayor y darle cariño.

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