Sordera en el envejecimiento

Por 15 febrero, 2020Consejos

¿Sabías que la segunda causa de discapacidad en personas mayores de 65 es la sordera según el Instituto Nacional de Estadística (INE)?

Desde Cuidado Mayor, queremos darte las claves para que puedas comprender cuál es el proceso que está viviendo tu persona querido. Tendrás acceso a una adaptación de un test con diez sencilla preguntas que te ayudarán a conocer si tu ser querido presenta síntomas de sordera. Además, de una aplicación que podéis descargaros y os ayudará a mantener un registro de la audición a lo largo del tiempo. 

Claves para entender la sordera

La sordera o hipoacusia, es la incapacidad total o parcial para escuchar sonidos en uno o ambos oídos. Hablamos de pérdida de audición cuando una persona mayor no es capaz de oír tan bien, como otra cuyo sentido de la audición es normal.

«Incapacidad total o parcial de escuchar por uno o ambos oídos».

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la sordera es un «mal bastante común entre nuestros mayores», aproximadamente una tercera parte de las personas mayores de 65 años padece pérdida de audición discapacitante.

La sordera puede ser leve, moderada, grave o profunda y puede afectar a uno o a ambos oídos. Nuestra persona mayor puede comenzar a mostrarse confusa, pues deja de oír y comprender conversaciones o no es sensible a sonidos fuertes.

¿Cómo detectar la sordera?

Como ya hemos adelantado, la detección e intervención temprana de la sordera en nuestros mayores es un factor fundamental para paliar sus efectos y minimizar sus efectos negativos a largo plazo.

Puedes realizar la adaptación de el siguiente test que te presentamos a continuación para hacerte una idea de si tu persona mayor presenta un problema de audición que vale la pena investigar con un profesional. Hazle las siguientes preguntas a la persona que sospechas que puede padecer sordera, debe contestar sí o no, si hay tres o más sí, debería realizarse una prueba de audición. 

Test:

¿Cuando conoce a alguien por primera vez, ¿a veces se avergüenza porque le cuesta trabajo oír bien? 

¿Se siente frustrado cuando habla con sus familiares porque no oye bien lo que dicen? 

¿Se le hace difícil oír o comprender a sus compañeros de trabajo o clientes?  

¿Se siente limitado o restringido por tener un problema de audición? 

Al visitar a familiares, amigos o vecinos, ¿tiene problemas para escucharlos? 

¿Se le hace difícil oír lo que dicen en el cine o en el teatro?

¿Discute a veces con sus familiares porque usted no oye bien? 

¿Tiene problemas para escuchar la televisión o la radio en el mismo volumen que otras personas?  

¿Siente que sus problemas de audición limitan su vida personal o social? 

¿Se le hace difícil oír a sus familiares o amigos cuando están juntos en un restaurante? 

Adaptado de: Newman, C.W., Weinstein, B.E., Jacobson, G.P., y Hug, G.A. (1990). The Hearing Handicap Inventory for Adults [HHIA]: Psychometric adequacy and audiometric correlates. Ear Hear, 11, 430-433.

Si efectivamente, notamos que algo no va bien en la audición de nuestros mayores, el médico especialista que tiene que encargarse de diagnosticar y tratar la sordera es el audiologo, otoneurologo y foniatra o el otorrinolaringólogo. 

La OMS ha desarrollado una aplicación para Android e iOS hearWHO app, que permite comprobar y seguir regularmente la capacidad de audición de nuestros mayores. Es una manera de prevenir el desarrollo de la sordera al tener conocimiento de si algo está empezando a fallar en los oídos de nuestros mayores.

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¿Síntomas en la persona mayor?

Existen quejas que suelen ser comunes entre los mayores que comienzan a verse afectados por la sordera y a los que tenemos que estar atentos: 

  • La persona mayor se queja de que ciertos sonidos son demasiado fuertes. 
  • La persona mayor tiene dificultades para seguir conversaciones de dos o más personas. 
  • La persona mayor tiene dificultad para oír en ambientes ruidosos (como en las comidas familiares o en los cumpleaños). 
  • La persona mayor tiene dificultad para diferenciar sonidos agudos (como las alarmas de los electrodomésticos).
  • La persona mayor tiene mayor dificultad para escuchar las voces femeninas (más agudas).

El oído, al igual que los demás sentidos que nos permiten el contacto con el mundo, si falla provoca una alteración con el mundo relacional de nuestros mayores.

Pero además, la sordera cursa con problemas psicológicos como el  aislamiento social o una mayor tendencia a la depresión por lo que tenemos que estar atentos a las capacidades de nuestros mayores. Y ser capaces de reconocer que si algo en la personalidad de nuestros mayores está cambiando, puede ser un síntoma de que algo en sus capacidades va mal.

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Por eso no todas las quejas que indican que la persona mayor comienza a quedarse sorda tienen relación con su capacidad auditiva, puede ser que sus quejas sean:

  • La persona mayor se queja de sentirse mareado.

  • La persona mayor pierde el equilibrio.

  • La persona mayor se muestra más irritable o de mal humor.

  • La persona mayor comienza a no querer acudir a eventos sociales.

  • La persona mayor comienza a perder el contacto con sus seres cercanos.

  • La persona mayor se queja de ruido o zumbido en sus oídos.

Tipos de sordera

Lo primero que tenemos que tener claro es que la sordera de nuestros mayores es que puede ser de uno –unilateral– o de los dos oídos –bilateral–. Si existe pérdida en ambos oídos puede ser del mismo grado –simétrica– o distinta en cada oído -–asimétrica. Una diferenciación de los tipos de sordera sería: 

  • Sordera neurosensorial: el daño se produce en células del oído interno, llamadas células ciliadas. Entre las posibles causas de esta sordera está la edad, el estilo de vida, los medicamentos, el ruido…
  • Sordera conductiva: lo que falla es el «transporte» del sonido del oído externo y medio al oído interno. Para experimentar de forma parecida cómo escucha tu persona mayor puedes taparte el oído y experimentarás el mismo efecto. Este tipo de pérdida auditiva a menudo se puede tratar con medicamentos o cirugía.
  • Sordera mixta: cuando se da la sordera neurosensorial y conductiva al mismo tiempo. 
  • Sordera por neuropatía auditiva: es la pérdida de la audición que ocurre cuando el sonido entra de manera normal al oído, pero debido a la presencia de daños en el oído interno o el nervio auditivo, el sonido no se procesa de manera que el cerebro lo pueda interpretar. 

La sordera puede aparecer de forma repentina o de manera gradual, empeorando con el tiempo. Y en cuanto a su pronóstico a futuro, puede mantenerse estable o tender al empeoramiento.

Sordera en el envejecimiento

A medida que nos vamos haciendo mayores, a la vez que nos hacemos cada vez más cultos e inteligentes gracias a la experiencia que vamos acumulando. Nuestro cuerpo también va envejeciendo, esto se traduce en una pérdida de algunas de nuestras capacidades por el mal uso, o por su mero uso.

«A la disminución de la capacidad auditiva relacionada con el envejecimiento, se la conoce como presbiacusia».

Ante la disminución de la capacidad auditiva relacionada con el envejecimiento normal, que comienza a partir de los 60 años suele recurrirse a prótesis auditivas o audífono, aún no existe una situación  quirúrgica ante la sordera, así que lo normal es recurrir a una implantación de prótesis auditivas o audífonos.

¿Cómo son nuestros oídos?

El oído es el órgano de nuestro cuerpo cuya función es transmitir sonidos al cerebro, nos permite conocer qué es lo que sucede a nuestro alrededor gracias a su transformación de las ondas sonoras en datos que nuestro cerebro puede entender.  Puede captar sonidos de una muy amplia gama de intensidades –potencias– y frecuencias. 

La audición nos advierte de los peligros que pueden encontrarse, a nuestro alrededor (distinguiendo de dónde proceden y a cuanta distancia están), pero también son una fuente muy útil para escucharnos y entendernos entre nosotros.

El sistema auditivo es el encargado de procesar la información del sonido que viaja desde el oído hasta el cerebro, por lo que las vías nerviosas también forman parte de él. 

Oído externo:

  • Pabellón auditivo (orejas).
  • Canal auditivo
  • Tímpano (separa el oído externo del medio).

Oído medio:

  • Tímpano
  • 3 huesos: martillo, yunque y estribo. 

Oído interno: 

  • Cóclea 
  • Canales semicirculares (contribuyen al equilibrio)
  • Nervios que conectan con el cerebro

«La sordera puede ocurrir cuando alguna de las partes del sistema auditivo no funciona de la manera normal».

  1. Las ondas sonoras viajan desde la parte más externa de nuestros oídos –oído externo–, a través del conducto auditivo, haciendo que el tímpano vibre. 
  2. Esto hace que los huesos del oído medio (martillo, yunque y estribo), se muevan. 
  3. Las vibraciones pasan al oído interno, que contiene un líquido que se balancea al recibir el estímulo proporcionado por los huesos del oído medio. Al moverse  estimulan miles de pequeñas células, las células ciliadas. Al final, para que el cerebro pueda reconocer estas vibraciones, se transforman en impulsos eléctricos que el cerebro percibe como sonido.

¿Discapacidad?

¿La sordera de mi persona mayor es considerada como un problema discapacitante? La sordera puede llegar a ser un problema discapacitante, más para nuestras personas mayores. Se puede solicitar el reconocimiento de alguno de los grados de discapacidad previstos por la legislación, para poder ser susceptible de ayudas. 

La declaración del grado de minusvalía le corresponde a un tribunal médico, en la que se incluye el estudio de las audiometrías – medición de la capacidad de cada oído de percibir las vibraciones de diversas bandas del espectro audible– realizadas.  

  • Grado 1. Discapacidad nula: la persona mayor tiene alguna dificultad para realizar sus tareas diarias, pero puede realizarlas en su totalidad. 
  • Grado 2. Discapacidad leve: la persona mayor tiene alguna dificultad para realizar sus tareas diarias, pero puede realizarlas en su totalidad. 
  • Grado 3. Discapacidad moderada: la persona mayor tiene una importante disminución de su capacidad para realizar sus actividades diarias, pero sigue siendo independiente de sus actividades de autocuidado. 
  • Grado 4. Discapacidad grave: la persona mayor tiene una importante pérdida de su capacidad para hacer las actividades diarias. Puede estar afectada alguna de sus actividades diarias de autocuidado. 
  • Grado 5. Discapacidad muy grave: la persona mayor se ve imposibilitada para realizar sus actividades diarias. 

La sordera discapacitante: pérdida de audición superior a 40dB en el oído con mejor audición en los adultos y debe ser permanente –aunque pueda ser atenuada con la ayuda de audífonos e implantes–. En el caso de que la persona mayor cuente con un implante coclear, la valoración de la deficiencia se hará una vez concluida la rehabilitación. 

Es importante recurrir a la ayuda de profesionales para supervisar y mejorar las actividades diarias de nuestros mayores, sin que corran ningún tipo de riesgos y permitiéndoles así contar con la ayuda experta que les motive y ralentice o impida la pérdida de sus capacidades.

Consejo Cuidado Mayor

El oído es uno de los sentidos que nos conecta con nuestro mundo externo. Notar que vas perdiendo esta conexión, puede darse de manera muy progresiva y a nuestros mayores les puede costar reconocer los síntomas o aceptarlos. Puede que comencemos a notar que nuestro adulto mayor rehuya situaciones sociales o no nos coje el teléfono tantas veces como antes hacía, o incluso su humor se esté viendo alterado. 

La sordera puede ser una incapacidad física, que afecte a su bienestar psicológico, social y por ende a su calidad de vida. Es imprescindible que si notamos algunos de los síntomas que os hemos descrito, llevéis a una valoración médica a vuestro ser querido quien valorará el estado de sordera del mayor y las posibles soluciones. Así como estar de manera cotidiana atento a sus necesidades, actividad de la que os podéis ayudar con el trabajo de las  cuidadoras profesionales. 

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