Las mejores sillas de ruedas para mayores

Por 23 diciembre, 2019mayo 25th, 2020Producto vida diaria
silla de ruedas para mayores

Nuestro mayores conforme van cumpliendo años van presentado diagnósticos de movilidad reducida. Este impedimento les dificulta el hacer vida normal y sociabilizarse. Por ello es fundamental facilitarles la movilidad autónoma en un primer momento con bastones especializados, muletas de mayores, plantillas ortopédicas de mayores y zapatos ortopédicos de mayores; en una segunda etapa con andadores pensados para ellos y en última instancia con sillas de ruedas. Cualquiera de estos productos ayudarán enormemente a nuestro mayor.

Además de la excelente guía que te traemos a continuación, te seleccionamos las 4 mejores sillas para personas mayores del mercado teniendo presente la relación calidad – precio.

Nuestros familiares envejecen y van presentando problemas de movilidad, el 67,2% de las personas con discapacidad presentan problemas de movilidad. En las primeras etapas esos pequeños problemas de movilidad podremos solventarlos con bastones, muletas para mayores o plantillas de pies; conforme la movilidad se ve cada vez más reducida deberemos optar por otras soluciones como andadores para mayores o sillas de ruedas. Si logramos hacernos con la silla ideal para nuestro mayor, éste se sentirá a gusto con ella, la utilizará con regularidad, aumentará su autonomía y mejorará, enormemente, su estado de ánimo.

Pero, ¿Sabrías qué silla de ruedas comprar para tu mayor? ¿Sabrías decir si 100€ es un precio correcto para una silla de ruedas? ¿Sabrías recoger las ventajas de las sillas de ruedas con autopropulsores? ¿Sabrías si está justificado el incremento en el precio en base al material de fabricación?… como puedes observar no es sencillo elegir una silla de ruedas para nuestro mayor. Por ello te animamos a seguir leyendo y saber hacer una buena inversión que dure muchos años.

¿Usar una silla para mayores?

La compra de una silla de ruedas no siempre es una compra sencilla, no ya por la dificultad en su elección, que también; sino por lo que dicha compra implica. La compra de la silla implica la aceptación de una situación, por lo general irreversible, en que el mayor ve su movilidad totalmente reducida, de hecho el 76% de las personas que usan silla de ruedas sufren dolor en la columna vertebral. Esta aceptación debe venir por parte del afectado, el mayor, como por parte de su familia.

Una vez se acepta esa reducción drástica en la movilidad de forma permanente o temporal y se compra una silla de ruedas, se notará una mejoría anímica en el estado del mayor y su entorno. Es importante hacerse con una silla de ruedas, de forma preventiva y como solución ante una elevada problemática en los desplazamientos.

sillla de ruedas paseo

¿Por qué fiarte de Cuidado mayor?

Cuidado mayor, como empresa especializada en atenciones y cuidados a personas dependientes, tiene amplios conocimientos de los productos ofertados en el mercado de los mayores.

« Una vez se acepta esa reducción drástica en la movilidad de forma permanente o temporal y se compra una silla de ruedas, se notará una mejoría anímica en el estado del mayor y su entorno ».

Es gracias al trato diario con las familias por el que hemos desarrollado un conocimiento sobre los productos que hacen que podamos ayudar con sus recomendaciones. Familias nos han contado sus experiencias, buenas o regulares, con algunos productos, y gracias a sus testimonios, al conocimiento de nuestros expertos y a la ayuda de ortopedias hemos elaborado esta completa guía de compra de silla de ruedas.

¿Cómo elegir la mejor silla de ruedas para mayores?

Primeramente se debemos decir que no es una compra sencilla. No es sencilla porque es un producto al que se le dará un uso intensivo y porque los precios van desde los 100 a los 500€.

Si se sabe bien lo que se necesita se podrá encontrar un producto perfecto para nuestro mayor por menos de 200€, ahí reside la dificultad.

Lo más caro, no tiene que ser lo mejor. Hay familias que por falta de tiempo se hacen con un producto costoso, y no es ya pagar más, sino pagar más por un producto que no es el idóneo para nuestro mayor.

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A continuación te detallamos los apartados que debes tener en cuenta antes de hacerte con una silla de ruedas.

3.1. Modelos sillas de ruedas para mayores:

Hay distintos modelos en función de las necesidades requeridas por cada mayor, los modelos más habituales y generalizados son los siguientes:

  • Silla de ruedas plegables autopropulsables : Estos modelos son ideales para un uso intensivo tanto dentro del hogar como fuera. Son sillas que requieren una cierta involucración por parte de nuestro familiar mayor ya que deberá hacer uso de sus manos para facilitar el desplazamiento. Cuenta con dos ruedas posteriores de gran tamaño. Es un modelo económico y habitual. Está pensado para personas que cuenten con buena forma física en sus extremidades superiores. Cuentan con la ventaja añadida que son plegables, lo que facilita mucho su desplazamiento en coches y autobuses. Los precios van desde los 59€ hasta los 219€.
  • Silla de ruedas plegables pero sin ser autopropulsable: Es un modelo similar al anterior, con la diferencia que en este caso el mayor no puede ser autónomo y deberá siempre contar con la ayuda de una tercera persona que le empuje en los desplazamientos. Estas sillas son siempre recomendadas por los doctores para los afectados por enfermedades que afecten a la memoria como alzheimer, ya que siempre contará con la supervisión de una tercera persona durante los desplazamientos. Los precios rozan la misma horquilla que los anteriores, de entre 59€ y 219€, ya que la única diferencia es el tamaño de las ruedas posteriores que son mucho más pequeñas en este caso.
  • Sillas con ruedas de posicionamiento: Estas sillas para mayores están pensadas para personas con una movilidad prácticamente nula y que necesitan de la realización de movimientos frecuentes para evitar empeoramientos. Estas sillas permiten cambios posturales y realización de multitud de ejercicios
  • Silla de ruedas para el interior: Estas sillas para mayores son rígidas, lo que supone que no se pueden plegar. Por tanto su uso se restringe en exclusiva a lugares cerrados e interiores como puede ser un hospital, una residencia para mayores, un centro de día o el propio domicilio de la persona mayor. Cuenta con unas ruedas muy pequeñas que permiten pequeños desplazamientos, de una dependencia a otra, pero nada más. Por norma general son sillas estrechas lo que facilita el transporte del mayor por pasillos angostos en casas antiguas y accesos no preparados para personas con movilidad reducida.
  • Sillas de ruedas eléctricas: Estas sillas tienen la gran ventaja que cuentan con pequeños motores que facilitan enormemente el desplazamiento de la persona dependiente por distintos lugares. Otorgan un elevado grado de autonomía a los mayores dependientes, y permite prescindir de una tercera persona de compañía.

3.2. Tipo de respaldo:

El mercado de las sillas para personas dependientes nos presenta tres tipos e respaldos diferentes en función de las necesidades de nuestro mayor.

  • Respaldo reclinable: : Este respaldo se incorpora en las sillas, y es un respaldo que permite, normalmente, reclinarse en torno a 45 y 70 grados. Hay algunos modelos que permiten se recline totalmente lo que vendría a formar un ángulo de 0 grados con la silla.
  • Respaldo recto: : Es el respaldo de silla más frecuente. Consiste en dos tubos en los extremos del asiento que suben hasta la parte superior de la silla y forma un ángulo de 90 grados con el asiento. En la gran mayoría de los casos este respaldo termina en dos asas que sirven para empujar la silla por un tercero.
  • Respaldo partido: Cuentan con una estructura similar a la anterior pero en la mitad de los dos tubos hay una palanca que permite reducir el respaldo a la mitad. Algunas familias piensan que esto permite reducir el respaldo para hacer la estancia más cómoda al mayor, pero no es así, tan solo sirve para el transporte de la silla.

Es importante asegurarse que el material con el que está fabricado el respaldo sea el idóneo para nuestro mayor. Nuestro mayor pasará mucho tiempo sentado en la silla y apoyado en el respaldo por tanto para evitar molestias es necesario no escatimar en costes en el material de fabricación. La gran mayoría de los respaldos vienen fabricados en nylon acolchado. Muchos fabricantes permiten incrementar el mullido para que el respaldo sea menos duro y más confortable, es más, el doctor Francisco Kovacs director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de Espalda, recomienda el uso de cojines para prevenir o mejorar las dolencias.

SIlla de ruedas rueda

La ventaja de contar con un respaldo de nylon es la extrema facilidad para plegar la silla, aunque desgraciadamente este respaldo tan básico es algo incómodo para nuestro mayor. Por el contrario, si se compra un respaldo acolchado, es decir con más mullido, será más cómodo para nuestro mayor, pero más engorroso su transporte. Nuestra recomendación es optar por una que cuente con mullido, al final lo importante es que nuestro mayor haga uso de la silla al sentirse cómodo.

3.3.Diferentes tipos de chasis:

El mercado ofrece sillas con distintos chasis en función de los materiales utilizados. Los precios varían en función del peso de la silla.

Para hacernos una idea de la ligereza de la silla, un chasis de acero, que son los más pesados, puede alcanzar los 20 kg, la horquilla suele ir desde los 16 a los 20 kgs. Hay otros materiales más livianos como el aluminio en que el peso del chasis se reduce a entre 11 y 13 kgs.  Tengamos presente que si optamos por una silla plegable para uso exterior habrá que cargar con la misma y empujarla, por tanto esa diferencia en ocasiones de hasta 7kgs no es nada desdeñable.

Como es lógico a menos peso más sube el precio, por tanto las de aluminio que son las ligeras tienen un coste de un 70% superior al de las de acero. Hablamos de en lugar de costar 190€ pasamos a un precio de 270€. Ahora, nuestra recomendación es que si el dinero no es un problema, es bueno a la larga hacerse con una silla de aluminio.

3.4. Tipología de asiento de silla:

Es una peculiaridad que debemos estudiar con detenimiento ya que si el asiento no se ajusta a las medidas del usuario, éste se encontrará incómodo y habremos hecho una pésima compra.

« Como es lógico a menos peso más sube el precio, por tanto las de aluminio que son las ligeras tienen un coste de un 70% superior al de las de acero ».

La forma en la que verificaremos cuál es la medida idónea del asiento, será: sentar a la persona que vaya a hacer uso de la silla de ruedas en una silla sin reposabrazos; ponerle dos cuadernos en cada extremo de cada una de las caderas; levantar a la persona mayor; medir la distancia entre los dos cuadernos y sumarle 5 centímetros. Este pequeño truco nos ayudará a asegurarnos que la persona mayor no quede encajada en la silla de ruedas, de tal forma que evitaremos úlceras y rozamientos.

Es importante, si la silla de ruedas va a tener un uso predominantemente interior, calcular bien las medidas de la silla. A lo ancho hay que tener en cuenta el ancho de la silla de ruedas, que hemos explicado antes como calcular, y sumarle entre 20 y 25 centímetros. Estos 20 -25 centímetros son los referentes a las ruedas de ambos lados y a los engranajes.

Hay casos en que por tener un sobrepeso la persona mayor empieza a padecer escaras en algunas partes del cuerpo debido al rozamiento. Para mitigarlo existen una serie de cojines que evitan el rozamiento continuado.

3.5. Modelos de reposapiés para sillas de ruedas:

No hay silla en el mercado que no cuente con un reposapiés. Existen dos modelos, uno es el reposapiés elevable y otro el corto.

  • Reposapiés cortos: Perfecto para personas de estatura reducida ya que este reposapiés hará que puedan apoyar los pies y no se les queden colgando.
  • Reposapiés elevable: Permite poner la pierna en distintas posiciones e incluso colocarla en posición recta. Este tipo de reposapiés son los más habituales cuando existe una obligación de mantener la pierna en alto, debido por ejemplo, a la escayola. Estos reposapiés suelen beneficiar la circulación de la sangre, por tanto, si nuestro mayor tiene problemas de varices o de retención de líquidos es una buena solución.

Para evitar lesiones debido a malas posturas es importante estar siempre apoyado en la plataforma formando un ángulo de 90 grados.

silla de ruedas reposapies

3.6. Distintos tipos de ruedas:

Nos encontramos con dos tipologías de ruedas, unas hinchables y otras macizas. Las hinchables, cuentan con la gran ventaja de que absorben las vibraciones del uso de la silla, lo que repercutirá en el bienestar del mayor. Por el contrario las macizas no cuentan con esa ventaja y pueden hacer el uso de la silla algo menos cómoda a nuestro mayor.

Nosotros recomendamos el uso de las ruedas hinchables, por la comodidad que brindarán al mayor.

Ahora, hay que decir que al ser hinchable es probable que si se hace uso de la silla en el exterior de forma recurrente terminen por pincharse. El uso de una u otra depende en gran medida del uso que se le vaya a dar a la silla de ruedas.

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Si nuestro mayor le va a dar un uso esporádico, no tengamos miedo en escoger una rueda hinchable, si por el contrario va a ser intensivo y además en el exterior debemos de pensar que quizá la mejor opción sea una maciza.

3.7. Tipos de reposabrazos:

Los reposabrazos ayudan a descansar las extremidades superiores y mejoran la confortabilidad de la persona dependiente. En la gran mayoría de los casos son extraíbles o abatibles. Contar con sillas con reposabrazos abatibles ayuda a los enfermeros y familiares a hacer cambios posturales a nuestros mayores como transferencias laterales, de la persona dependiente a la cama y a la inversa.

El mercado ofrece reposabrazos largos y regulados en altura.

  • Reposabrazos largos: cuentan con mayor espacio lo que facilita su uso a las personas más mayores con brazos amplios. Esta superficie, al ser más grande de lo habitual, en ocasiones dificulta el uso de la silla con mesas para comer.
  • Reposabrazos regulables en altura: al igual que existen bastones regulables en función de la altura de nuestro mayor, también contamos con reposabrazos que se ajustan a la altura de la persona.

Para un uso correcto de los reposabrazos es necesario que estos guarden una inclinación de 90 grados. Si no se respeta esta postura es probable que nos encontremos con problemas físicos de cuello o espalda.

silla ruedas para personas mayores

3.8. Complementos:

Si se acierta con la selección de la silla de ruedas, es probable que el mayor haga uso de ella de forma recurrente. Para facilitar una experiencia excelente para nuestro mayor el mercado nos oferta multitud de complementos para mejorar nuestra silla de ruedas.

El mercado presenta multitud de reposacabezas de distintos colores y acolchados para evitar dolores de cuello debido a un uso prolongado. También contamos en el mercado con soportes de gotero y soportes para botellas de oxígeno. Para asegurar la seguridad de nuestro mayor en trayectos largos podemos hacer uso de cinturones, chalecos y productos de sujeción.

Hay productos que más que complementar la silla de ruedas, la mejoran. Hablamos de un tipo de ruedas especiales conocidas como ruedas antivuelcos que evitan la silla derrape y nuestro mayor salga despedido. Los frenos de tambor son útiles para que el acompañante pueda parar en seco la silla, estos frenos se encuentran debajo de las asas de empuje de las sillas. Otro producto, algo más costoso, son los motores que ayudan en el empuje de la silla a los acompañantes, complemento muy útil si la persona que empuja la silla no tiene una fuerte constitución.

¿Cómo usar una silla de ruedas de ancianos?

La idea de hacerse con una silla de ruedas es permitir a nuestro mayor desplazarse cómodamente. Por ello es importante conocer las buenas posturas que le permitan disfrutar del mayor confort. Si se hace un mal uso de la silla es probable que debido a las malas posturas el mayor termine con úlceras.

Si la persona que hace uso de la silla puede realizar pequeños movimientos será ella la que se colocará en la silla más cómodamente.

« Si la persona que hace uso de la silla puede realizar pequeños movimientos será ella la que se colocará en la silla más cómodamente. Si el usuario de la silla tiene una elevada dependencia y no puede comunicarse deberá ser el acompañante».

Si el usuario de la silla tiene una elevada dependencia y no puede comunicarse deberá ser el acompañante el que deberá asegurarse se está haciendo un buen uso de la misma. Para ello os damos unas pequeñas pautas de cómo hacer un buen uso de la silla:

  • Ajuste ancho del asiento: desde el final de las caderas del mayor hasta el chasis de la silla debe haber entre 1 y 2 centímetros para evitar heridas derivadas del rozamiento.
  • Colocación en función de la profundidad de la silla: lo más recomendable es tener una posición erguida de 90 grados.
  • Ajuste del reposacabezas: es un complemento no obligatorio del que habrá que hacer uso en caso de que nuestro mayor tenga problemas con las cervicales o tenga una musculatura en el cuello poco desarrollada. El objetivo del reposacabezas es mantener la cabeza erguida.
  • Ajuste de la altura del respaldo: el respaldo debe llegar como mínimo hasta la base de los omóplatos. Aunque habrá que tener en cuenta la situación de cada uno ya que no siempre es posible esa altura por ser incómodo para el mayor.
  • Altura de los resposapiés: en primer lugar colocaremos las piernas, a 90 grados con el suelo ubicaremos los reposapiés. El objetivo de los reposapiés es facilitar que el ángulo de las rodillas sea de 90 grados.
  • Ajuste del reposabrazos: debe estar ajustado de tal forma que permita al usuario mantener una postura de 90 grados con los brazos.

¿Cómo mantener una silla de ruedas?

Una silla de ruedas puede durar 10 años si se cuida. El mantenimiento en este tipo de productos, además, es fundamental para asegurar la seguridad del usuario.

La revisión de la silla depende en gran medida del uso que se le dé. Si es un uso intensivo, habrá que revisar su estado de forma frecuente. Para un correcto funcionamiento es recomendable la silla esté en perfecto estado.

En caso de que se le dé al aparato un uso normal, combinando exteriores e interiores, será recomendable hacer tres tipos de revisiones: una mensual, otro trimestral y una anual.

  • Revisión anual: esta no es obligatoria y podría hacerse cada dos años, pero si existe un uso muy intensivo sería bueno revisase la silla un proveedor autorizado, para ver el estado del producto en profundidad.
  • Revisión trimestral: será bueno mirar cada tres meses el estado de los ejes de liberación; el reposapiés indistintamente de su tipo y la limpieza de todo lo que sería el chasis de la silla.
  • Revisión mensual: habrá que revisar la presión y el estado general de las cubiertas y por supuesto de las cámaras de las ruedas; revisar también los frenos; el estado del respaldo y las partes móviles de la silla.
silla de ruedas electrica

¿Cómo podemos saber si existe un correcto funcionamiento de la silla y de sus elementos?

  • Ruedas delanteras: las ruedas delanteras son las que más se desgastan. Después de mucho uso es habitual que dejen de moverse de forma suave o su trayectoria deje de respetar el camino marcado por el acompañante, ocurriría algo parecido como con los carritos de la compra. Si esto ocurriese sería necesario comprobar el juego y el ángulo de la rueda
  • Ejes de la silla: la lluvia, la humedad, la arena… hace que los ejes puedan responder con mayor dificultad, por ello es bueno aplicarles unas pequeñas gotas de aceite a los mismos para asegurar su correcta respuesta.
  • Cámaras y cubiertas de las ruedas: la presión de las cubiertas debe ser siempre la apropiada, ya que si es superior o inferior puede derivar en problemas de seguridad. Cuando la presión de las cubiertas es inferior a la debida, el acompañante o el mayor, si es la silla autodirigible, deberá hacer mucho más esfuerzo para desplazar la silla; por el contrario, si la cubierta está inflada más de lo debido, es probable que en un uso por exterior termine por pinchar o estallar.
  • Los frenos: los frenos son la parte que más se desgasta con el uso, y la más relevante para asegurar la seguridad del mayor. Si la pieza está mal ajustada o la presión de las cubiertas no es la apropiada podremos tener problemas con los frenos.
  • Limpieza: el contar con un producto limpio, hará que nuestro mayor se sienta más a gusto en el uso de la silla y le inspire más seguridad. Para limpiar la silla es suficiente con un detergente o un jabón y una pequeña esponja.

¿Cómo ser un buen acompañante?

Hay mayores que debido a su poca movilidad y a su elevado grado de dependencia, necesitan de una tercera persona que empuje la silla cuando haga uso de la misma. Es importante el acompañante sepa cómo empujar la silla para evitar lesiones.

La experiencia nos dice que en ocasiones será un familiar, cuidador no profesional, el que deba empujar la silla de ruedas y en otras ocasiones un cuidador profesional.

Ambas personas será bueno conozcan una serie de pautas. En principio no es difícil hacer una buena labor de acompañamiento, pero dependerá de cada caso.

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Algunos consejos, pautas, que pueden ayudar a realizar un buen trabajo como acompañante de una persona en silla de ruedas son:

  • Comodidad para el mayor: nuestro mayor debe sentirse a gusto haciendo uso de este producto. Hay que asegurarse que nuestro mayor cuenta con la ropa adecuada para evitar úlceras y dobleces.
  • Lugares: las sillas de ruedas para mayores se pueden usar en cualquier lugar, tanto interior como exterior, pero debemos prestar especial atención cuando nos encontremos en interiores con mucha gente, por ejemplo un centro comercial, ya que será más complicado el desplazamiento.
  • Comunicación entre mayor y acompañante: mantener una conversación entre las partes involucradas de esta forma el acompañante podrá explicar al usuario de la silla cuál es su rol.
  • Desplazamientos de la silla: es importante no hacer movimientos bruscos durante los desplazamientos, para evitar altercados y sustos.
  • La conducción: es importante mover la silla de forma suave sin grandes movimientos. Hay situaciones especiales:
    • Bajar una cuesta: hay que tener presente que si estamos bajando una cuesta lo más recomendable es colocarse de forma contraria a la marcha para lograr que la silla no se acelere y perdamos el control.
    • Subir un escalón: cuando subamos un escalón primero debemos subir las ruedas delanteras, para dejarlas en el aire y comenzar a subir el resto de escaleras con las traseras.
    • Bajar un escalón: para bajar un escalón sin percances, es recomendable poner la silla de espaldas y empezar bajando las ruedas traseras, de esta forma la persona mayor queda como en el aire y después bajar las ruedas delanteras.

¿Dónde usar una silla de ruedas?

La silla de ruedas facilita la movilidad y es perfecta para uso en interiores como exteriores. A la hora de hacer uso de la misma en interiores habrá que tener presente las dimensiones de la misma ya que puede presentar problemas para ser transportada en ascensores o pasillos.

« Es importante el tener presente el estilo de vida de nuestro mayor para comprar el bastón más idóneo».

Por el contrario, si se hace uso de la misma en exteriores, habrá que tener en cuenta que la lluvia, el calor y la humedad harán mella en su estado.

Recomendación de Cuidado mayor

Desde Cuidado mayor, como empresa especializada en atenciones para la tercera edad, recomendamos la compra de silla de ruedas teniendo en cuenta las necesidades de la persona mayor.

Las sillas de ruedas suelen ser productos de un uso intensivo y que repercutirán en el buen estado de salud de la persona mayor. Recomendamos no prestar tanta importancia al precio sino más bien conocer las necesidades del mayor y en base a eso seleccionar la silla más idónea. El hacerse con una buena silla es una inversión y no un gasto. Nuestro mayor nos lo agradecerá.

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